DEMOGRAFÍA



Puebla es la quinta entidad federativa más poblada de México. Es habitada por 5 779 829 personas y aproximadamente un quinto de ellas está en el municipio de Puebla, donde se encuentra la capital del estado y aproximadamente un tercio de los habitantes del estado se encuentran en la Zona Metropolitana de Puebla. En contraste, existen regiones con una baja densidad de población especialmente en las regiones de La Mixteca y el Valle de Tehuacán. La población urbana representa el 71.8% y la rural un 28.2%.

Al principio del siglo XX el estado de Puebla albergaba el 7% de la población de México, alrededor de 1 millón 300 mil habitantes. Con esa cifra, Puebla era la cuarta entidad más poblada del país. A pesar de que la población del estado ha aumentado hasta más de 5 millones al inicio del siglo XXI, los poblanos radicados en el estado representan el 5,2% de la población nacional mexicana. La mayor parte de la población se concentra en Puebla de Zaragoza, capital del estado. En 1900, la capital poblana tenía una población de más de 93 mil habitantes, en los siguientes 55 años, la población de la Angelópolis llegaría a multiplicarse por 10, hasta llegar a más de 1 millón 400 mil habitantes en el 2005. La ciudad de Tehuacán, segunda en importancia por su población en el estado, comenzó el siglo XX con una población de 7.139 habitantes, en 2005 tiene una población de 260.923 habitantes. Las regiones con mayor densidad de población en el estado son la Angelópolis, con densidades superiores a 2.000 hab/km²; y la Sierra Norte, con densidades mínimas de 50 hab/km². El promedio de la entidad es de 169 personas por km².

MUNICIPIOS Y LOCALIDADES MAS POBLADAS


Algunas de sus ciudades más importantes son Puebla de Zaragoza, Tehuacán, San Martín Texmelucan, Teziutlán, Tecamachalco, Zacatlán,Huauchinango, Libres, Atlixco, Cholula, Xicotepec de Juárez, Tepeaca y Cuetzalan. Su economía se basa principalmente en la manufactura y la industria de la transformación. Al norte del estado se encuentra la presa Necaxa, que alimenta de energía eléctrica el centro de la Ciudad de México desde 1903

PUEBLOS INDÍGENAS


El mayor ámbito de población indígena en el estado es el municipio de Puebla, que alberga a miembros de todas los pueblos indígenas del estado y de otros de todo el país. En el año 2002, se calculaba que más de 69 mil personas (6,8% de la población del municipio capital) era indígena. Otro importante núcleo de población indígena es Tehuacán: también en 2002, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) calculó que 48.264 indígenas (21% de la población) habitaban en el segundo municipio más poblado del estado. Sobre la base del censo del año 2000, la CDI calculaba que la población indígena del estado de Puebla era de 957.650 personas, el 18,9% de la población del estado. Este índice es uno de los más altos en México.

En el estado hay dos grandes regiones indígenas: la Sierra Norte de Puebla y la Sierra Negra. En la primera conviven nahuas, totonacos y otomíes, que constituyen importantes poblaciones en Cuetzalan del Progreso, Pahuatlán, Huehuetla y Teziutlán. La Sierra Negra es una de las principales expulsoras de población en el estado de Puebla. En varios municipios de la región, como Eloxochitlán y San Sebastián Tlacotepec, los indígenas popolocas, nahuas y mazatecos constituyen la mayoría de la población. La región indígena de la Sierra Negra está fuertemente relacionada con la ciudad de Tehuacán, donde los indígenas son el 21% de la población. Otros municipios indígenas se encuentran aislados en el suroeste y el centro del estado. Se trata de poblaciones como San Jerónimo Xayacatlán o Quimixtlán, en el sur y oriente del estado y con importantes poblaciones mixtecas y nahuas respectivamente. Municipios del estado con población mayoritariamente mestiza, como Puebla de Zaragoza, Tehuacán y Atlixco, concentran un importante número de indígenas migrantes o nativos de primera generación.





ECONOMÍA



El volumen de la economía del estado representaba en 2004 el 3,4% del total de la economía de México, lo que le colocaba en ese año como la novena economía estatal del país, detrás del Distrito Federal, el Estado de México, Nuevo León, Jalisco, Baja California,Chihuahua, Veracruz, Guanajuato y Coahuila. El mayor sector de la economía poblana es el de la industria manufacturera, que contempla la maquila, especialmente de productos textiles, concentrada en las regiones del centro del estado y el valle de Tehuacán.


Sector agropecuario, silvicultura y pesca


La agricultura, ganadería, silvicultura y la pesca representaron en 2004 el 6.4% de la economía poblana. En ese mismo año, la producción de estos sectores de la economía del estado representaron el 3,77% de la actividad en los mismos ramos a nivel nacional, lo que representó un retroceso de casi medio punto porcentual en un período de cinco años, ya que en 1999, Puebla aportaba el 4,12% de la producción agropecuaria, silvícola y pesquera de la República Mexicana.

En lo que refiere a la producción ganadera, el estado contaba en 2005 con alrededor de 2 millones de porcinos; más de 759 mil cabezas de ganado caprino, y más de 743 mil cabezas de ganado bovino; había casi medio millón de ovinos y alrededor de 315 mil caballos. El mayor volumen de la producción de carne correspondió a la carne de puerco, con 83 mil 470 Tm, aunque el mayor valor de la producción de este sector económico correspondió a la comercialización de la carne de aves. Por otra parte, el estado también produjo leche de vaca por un valor de MXN 1.270.920.000, y huevos de gallina con valor de MXN 4.243.964.900.




Transportes y comunicaciones


En cuanto a infraestructura de transporte, Puebla cuenta con 10,242 km de carretera pavimentada o revestida. Tiene 60 terminales para pasajeros, en que se genera transporte local y foráneo. Son 505 las empresas que proporcionan este servicio dirigido a pasajeros, y más de 6,558 lo proporcionan para carga. Entre pasaje, turismo y carga, son más de 22,039 las empresas que prestan el servicio de transporte en el Estado.

Puebla cuenta con 867.5 vías férreas actualmente en operación. En cuanto a transporte aéreo, tiene un total de 230,000 m2 de pistas, tomando en cuenta los 68,000 del Aeropuerto Nacional de Tehuacán, y 162,000 del Aeropuerto Internacional de Puebla.

En el rubro de Comunicaciones, Puebla maneja 15 líneas telefónicas por cada cien habitantes, lo que significa un total de 805,584.

Un total de 44 estaciones de radio AM y FM y 30 estaciones de televisión, de las que la mayoría son complementarias (25), 2 permisionadas y 3 concesionadas.

Asimismo, en la entidad hay 423 oficinas postales públicas y 428 agencias particulares.



CULTURA


Patrimonio Cultural del Estado de Puebla


El estado de Puebla cuenta con una legislación de protección al patrimonio cultural de los poblanos. De acuerdo con la Ley de Fomento Cultural del Estado de Puebla, se consideran patrimonio cultural los testimonios históricos y objetos de conocimiento que continúen la tradición histórica, social, política, urbana, arquitectónica, tecnológica, ideológica y de carácter económico de la sociedad que los ha producido. Este tipo de creaciones pueden obtener su reconocimiento como Patrimonio Cultural del Estado mediante declaratoria del Ejecutivo estatal en consulta con el Consejo Poblano de Cultura.



GASTRONOMÍA


La gastronomía poblana, producto del mestizaje que devino con la Conquista de México por parte de los españoles, es una de las más representativas de la República Mexicana. Numerosos mitos están asociados a algunos de los platillos más conocidos de la gastronomía regional del estado, a la que se suele identificar en México en relación con dos platillos que se consideran platillos nacionales: el mole poblano, los chiles en nogada y el mole de caderas. 

Sobre el mole, la leyenda dice que fue creación de sor Andrea de la Asunción, del convento de Santa Rosa en la ciudad de Puebla. Esta monja habría creado el platillo en ocasión de la visita del obispo a su congregación. En la leyenda, el nombre del plato se asocia con una expresión de admiración de una compañera de Andrea de la Asunción al ver a ésta moliendo los ingredientes afanosamente.



Otro de los platillos más tradicionales y endémicos del Estado de Puebla es, sin duda, el de los chiles en nogada. Los ingredientes que se usan para la preparación de este plato son variados, además de ser característicos de la región: consiste en rellenar un chile poblano con carne de res o de puerco previamente cocinado con pasas, almendras, manzana y pera panochera (nombre que se le da a un tipo de pera en la región); ya relleno, se capea en huevo a punto de turrón y harina blanca; se baña en la nogada, que es una salsa hecha con leche, nuez de Castilla, brandy y queso de cabra, adornado con granitos de granada y hojas de perejil. La leyenda asocia la creación de este platillo con una monja del convento de Santa Mónica, también en la ciudad de Puebla. El plato habría sido confeccionado en honor de Agustín de Iturbide, en ese tiempo, emperador de México.


El mole de caderas es un platillo tradicional de carne de chivo de la región de Tehuacán, Puebla, en México. Es considerado uno de los platillos más importantes de la región, debido a la prolongada crianza y cuidados en la preparación del animal -del cual se aprovecha la totalidad de la carne- y de la celebración del Festival de la Matanza que acompaña y da inicio al sacrificio de animales de crianza para la preparación de los alimentos y para la posterior conservación y curado de la carne.



En toda Puebla, la base de la comida es el maíz, el frijol y el chile, y estos tres elementos se combinan para producir una gran cantidad de platillos, como las enfrijoladas, que se consumen en cualquier localidad poblana.


DULCES


En el estado de Puebla, se produce un gran variedad de dulces que destacan por su gran colorido y variedad de sabores, la mayoría creados desde la época virreinal.

En los conventos de Santa Mónica y Santa Rosa se elaboraron por primera vez toda la gama de dulces que por su característico sabor y gran calidad se han vuelto famosos en México y en el mundo como son las tortitas de Santa Clara, los camotes poblanos o camotes de Santa Clara, limones rellenos de coco, jamoncillo, cacahuates garapiñados, macarrones, frutas cristalizadas, muéganos, piñón con leche quemada, etc.

El más famoso y característico dulce es el camote poblano el cual, cuenta la leyenda, se originó en el convento de Santa Rosa en el siglo XVII, ya que las monjas recibían grandes donaciones de camotes. Se dice que el obispo Manuél Fernández de Santa Cruz y Sahagún visitaría el convento, fue entonces cuando una joven de nombre Angelina sugirió elaborar un nuevo platillo aprovechando los camotes.


Artes populares

El estado de Puebla es conocido por su amplia gama de cultura. La más emblemática es la Talavera poblana, técnica en la que se realizan no solo tibores y vajillas, sino azulejos y otros elementos de decoración arquitectónica.


San Salvador Huixcolotla, en el valle de Tepeaca, es la cuna del papel picado que se emplea como adorno en diversas festividades mexicanas, como el Día de la Independencia o el Día de Muertos. La técnica tiene su origen en la época virreinal, aunque la costumbre de emplear el papel como elemento en los rituales tiene sus resabios prehispánicos. 


En la región de Pahuatlán se manufactura el papel amate siguiendo una técnica precolombina que se ha modificado muy poco al pasar el tiempo. Este papel amate se emplea para la representación de los espíritus de la mitología de los nahuas y otomíes de la Sierra Norte, calando los motivos en el papel. El papel amate de la Sierra Norte de Puebla se emplea en la producción artesanal de Guerrero.

Arquitectura


El estado de Puebla posee un rico patrimonio arquitectónico, que va desde la Gran Pirámide de Cholula hasta los modernos rascacielos que se construyen en la actualidad en la capital del estado. Precisamente es Puebla de Zaragoza donde se encuentra una de las mayores concentraciones de edificaciones virreinales del estado, que le valieron ser llamada Relicario de América y la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad para su centro histórico en 1987. En este conjunto de monumentos se encuentran numerosas construcciones religiosas y civiles de estilo barroco y neoclásico. Entre las más notables se encuentra la Catedral, la Capilla del Rosario que se encuentra en el Templo de Santo Domingo; el antiguo Palacio del Ayuntamiento, la Casa de los Muñecos, el Templo de la Compañía, el Edificio Carolino, la Casa del Alfeñique y numerosos templos católicos.














TURISMO

El estado de Puebla es uno de los principales destinos turísticos en México. La ciudad de Puebla se encuentra en la séptima posición nacional preferidas como destino turístico; no obstante el periodo de estancia es de apenas 1.6 días.

PUEBLOS MÁGICOS


Un Pueblo Mágico es una localidad que tiene atributos simbólicos, leyendas, historia, hechos trascendentes, cotidianidad, en fin... MAGIA que emana en cada una de sus manifestaciones socio - culturales, y que significan hoy día una gran oportunidad para el aprovechamiento turístico.

El Programa Pueblos Mágicos, desarrollado por la Secretaría de Turismo en colaboración con diversas instancias gubernamentales y gobiernos estatales y municipales, contribuye a re valorar a un conjunto de poblaciones del país que siempre han estado en el imaginario colectivo de la nación en su conjunto y que representan alternativas frescas y diferentes para los visitantes nacionales y extranjeros. Más que un rescate, es un reconocimiento a quienes habitan esos hermosos lugares de la geografía mexicana y han sabido guardar para todos, la riqueza cultural e histórica que encierran. 


Los objetivos del Programa Pueblos Mágicos tienen alcances muy amplios, entre otros, resaltar el valor turístico de localidades en el interior del país, para estructurar una oferta turística innovadora y original, que atienda una demanda naciente de cultura, tradiciones, aventura y deporte extremo en escenarios naturales, o la simple, pero única cotidianidad de la vida rural.

1.- CUETZALAN

Cuetzalan ofrece una rica mezcla de atractivos prehispánicos y coloniales, acariciados por la neblina que recorre sus calles y montañas cubiertas de tupida vegetación.

2.- TLATLAUQUITEPEC

En Tlatlauquitepec hay mucho que hacer, desde pasear por su tranquilo centro histórico y degustar su exquisita gastronomía hasta realizar deportes extremos. Hay una variedad de climas única que va desde el frió en la zona sur del municipio, pasando por un clima templado más agradable en la cabecera municipal hasta el clima cálido propio del norte del municipio.




3.- ZACATLAN

Zacatlán se extiende al pie de una colina llamada antiguamente de "San Sebastián" que se ubica al poniente de la ciudad. El inicio de su traza inicial se va a dar a mediados del siglo XVI con la llegada de los misioneros franciscanos. Su nombre proviene de las palabras náhuatl "ZACATL", que significa paja o zacate; y "TLAN", lugar, por lo tanto su significado etimológico es "lugar donde abunda el zacate" y también conocido como "Zacatlán de las manzanas" por su abundante producción de esta fruta.


4.- PAHUATLAN

Su nombre deriva del náhuatl: Pahuatlán, «fruta-lugar» «Lugar de los frutos».
 La comunión entre las culturas náhuatl y otomí se hace evidente en este Pueblo Mágico, cabecera de un municipio provisto de un clima espléndido para la cosecha y cobijado por la imponente Sierra Madre Oriental. Como varios pequeños poblados de la Sierra Norte de Puebla, Pahuatlán fue parte del señorío del Totonacapan, prueba de ello es la tradicional danza de los voladores que continúa llevándose a cabo en este lugar.


5.- CHIGNAHUAPAN

Chignahuapan es una ciudad ubicada en la parte norte del estado de Puebla. Su nombre proviene de las palabras en náhuatl chicnahui, que significa «nueve»; atl, que significa «agua»; y el sufijo pan, que significa «sobre», «en». En conjunto quiere decir «sobre las nueve aguas».




6.- XICOTEPEC

En el noroeste del estado; colinda con los municipios de Pahuatlán, Huauchinango, Honey y Juan Galindo. Su nombre deriva del náhuatlDel náhuatl y significa "cerro de los abejorros".



7.- ATLIXCO

Se ubica a 25 km de la ciudad de Puebla, capital del Estado y cuenta con dos importantes vías de acceso: la Carretera Federal 190 y la moderna Autopista Vía Atlixcáyotl.
Actualmente, es una moderna ciudad con más de cien mil habitantes, que ha logrado armonizar su desarrollo urbano con el majestuoso legado de arquitectura colonial que dejaron sus fundadores (1579), y que hoy es uno de los principales atractivos turísticos de este municipio.


8.- HUAUCHINANGO

Huauchinango en náhuatl significa: «en la muralla de los árboles». Se ubica a 153 km de la ciudad de Puebla, capital del Estado y forma parte de la región denominada SIERRA MÁGICA.


9.- CHOLULA

CHOLULA deriva del náhuatl Cholollan: "agua que cae en el lugar de huida". Es de uno de los asentamientos más antiguos de México y ha sido habitado, de manera ininterrumpida, desde el siglo V antes de Cristo hasta la actualidad.
Se le considera la ciudad viva más antigua de América. Sin embargo su importancia en Mesoamérica fue variable a lo largo de los dos mil años de historia de las civilizaciones de América central.

MITOS Y LEYENDAS 


Popocatépetl e Iztaccíhuatl


Hace tiempo, cuando los aztecas dominaban el Valle de México, los otros pueblos debían obedecerlos y rendirles tributo, pese a su descontento. Un día, cansado de la opresión, el cacique de Tlaxcala decidió pelear por la libertad de su pueblo y empezó una terrible guerra entre aztecas y tlaxcaltecas.

La bella princesa Iztaccíhuatl, hija del cacique de Tlaxcala, se había enamorado del joven Popocatépetl, uno de los principales guerreros de este pueblo. Ambos se profesaban un amor inmenso, por lo que antes de ir a la guerra, el joven pidió al padre de la princesa la mano de ella si regresaba victorioso. El cacique de Tlaxcala aceptó el trato, prometiendo recibirlo con el festín del triunfo y el lecho de su amor. El valiente guerrero se preparó con hombres y armas, partiendo a la guerra después de escuchar la promesa de que la princesa lo esperaría para casarse con él a su regreso. Al poco tiempo, un rival de Popocatépetl inventó que éste había muerto en combate. Al enterarse, la princesa Iztaccíhuatl lloró amargamente la muerte de su amado y luego murió de tristeza.

Popocatépetl venció en todos los combates y regresó triunfante a su pueblo, pero al llegar, recibió la terrible noticia de que la hija del cacique había muerto. De nada le servían la riqueza y poderío ganados si no tenía su amor.

Entonces, para honrarla y a fin de que permaneciera en la memoria de los pueblos, Popocatépetl mandó que 20,000 esclavos construyeran una gran tumba ante el Sol, amontonando diez cerros para formar una gigantesca montaña.

Desconsolado, tomó el cadáver de su princesa y lo cargó hasta depositarlo recostado en su cima, que tomó la forma de una mujer dormida. El joven le dio un beso póstumo, tomó una antorcha humeante y se arrodilló en otra montaña frente a su amada, velando su sueño eterno. La nieve cubrió sus cuerpos y los dos se convirtieron, lenta e irremediablemente, en volcanes.

Desde entonces permanecen juntos y silenciosos Iztaccíhuatl y Popocatépetl, quien a veces se acuerda del amor y de su amada; entonces su corazón, que guarda el fuego de la pasión eterna, tiembla y su antorcha echa un humo tristísimo.

Durante muchos años y hasta poco antes de la Conquista, las doncellas muertas por amores desdichados eran sepultadas en las faldas del Iztaccíhuatl.

En cuanto al cobarde tlaxcalteca que por celos mintió a Iztaccíhuatl sobre la muerte de Popocatépetl, desencadenando esta tragedia, fue a morir desorientado muy cerca de su tierra, también se convirtió en una montaña, el Pico de Orizaba y se cubrió de nieve. Le pusieron por nombre Citlaltépetl, o “Cerro de la estrella” y desde allá lejos vigila el sueño eterno de los dos amantes a quienes nunca, jamás podrá separar.



La china poblana


Cuentan viejos cronistas que en el año 1609, nació en la ciudad de Indra Prastha una princesa llamada Mirnha, de la estirpe de los mongoles de la India Oriental. Al huir de los turcos, la familia llegó a la costa, donde arribaron los portugueses dedicados al tráfico de esclavos. Mirnha era de color casi blanco, cabellos claros, frente espaciosa, ojos vivos, nariz bien delineada y garboso andar. Un día, la princesa paseaba por la playa, en compañía de un hermano menor, fue hecha prisionera y llevada a Cochín, para después ser enviada a Manila, en las Islas Filipinas.

El marqués de Gálvez, entonces virrey de México, encargó al gobernador de Manila la compra "de esclavas de buen parecer y gracia para el ministerio de su palacio". Trato de adquirir a Mirnha; pero el mercader tenía el encargo anterior del capitán Miguel de Sosa y de su esposa, doña Margarita de Chávez. "La chinita", fue sigilosamente embarcada para la Nueva España en 1620. Para ser entregada al matrimonio que la recibió en México.

Sus dueños en Puebla bautizaron a la recién llegada en la iglesia del Santo Ángel de Analco con el nombre de Catarina de San Juan. Se educó cristianamente y más que sirvienta, la vieron en todas partes como miembro de la familia Sosa. Casó con un esclavo de origen chino, Domingo Suárez, con el cual se rehusó a hacer vida marital. Con sus padres adoptivos seguía luciendo sus raros ropajes, que mezcló con los indígenas, dando nacimiento al traje típico de la China Poblana, como dio en llamarle la gente, hasta que por fin ingresó al convento de Santa Catalina en donde logró fama de Santa.

En torno al vestido de la china poblana se conocen legendarias historias. Catarina de San Juan vistió siempre trajes parecidos a los de la actual “China Poblana”, por lo que se identificaba con las indias de la región y a la vez recordaba sus trajes orientales. Evocando sus atuendos cortesanos, la princesa copia el enredo confeccionado con dos piezas de tela de contrastados tonos, para convertirlo en la falda europea, amplia y con los bajos en picos, bordada de lentejuelas y chaquira. El huipil, en la camisa española también bordada. La faja o chincuete en el rebozo suelto, sobre los hombros y los brazos. Los colores verde, blanco y rojo fueron adoptados más tarde, de la Bandera Nacional, una vez que México alcanzó su independencia en el siglo XIX. Más que oriental el traje de China Poblana es mestizo mexicano y habla claro de la fusión de las culturas indígena y española, que cuajó en multitud de obras de gran belleza.


La Casa de Alfeñique

Cuenta una leyenda que en el año de 1790 María Ignacia Villegas y Guadiana había puesto de condición a su novio Juan Ignacio Morales para casarse con él, tenía este que regalarle una casa de dulce.

El amor que él sentía por ella lo llevó a mandar construir una bella casa con ricos trabajos barrocos de argamasa blanca que decoraban su fachada, haciendo alusión a unos dulces llamados alfeñiques (de pasta de azúcar y almendras).

El edificio consta de dos fachadas perfectamente anguladas en su distribución de puertas y balcones.

En su interior está compuesta de tres pisos que dividen los cuerpos arquitectónicos del edificio, en que la balconada de hierro forjado resalta con el color blanco de los puntales y las marquesinas se mezclan con el balcón.

En el tercer nivel se conserva el entorno original de algunas habitaciones típicas de una casa virreinal como el comedor, la cocina, el salón principal y una ricamente decorada capilla familiar, que hablan de los usos y costumbres de los poblanos hace más de 200 años.


Museo Universitario Casa de los Muñecos

La Casa de los Muñecos fue mandada a construir por el Regidor Don Agustín Ovando Cáceres Ledezma y Villavicencio en el Siglo XVIII, en la calle primera de los mercaderes, como era denominada en esa época.

Cuenta con tres niveles, la planta baja es adornada con un balcón corrido distribuido a lo largo de toda la fachada, ventanas con marco de cantera y reja de fierro; el segundo nivel o entrepiso es de una altura menor a la de los otros dos pisos, por que así normaba el estilo barroco y porque estaba diseñado para alojar a la servidumbre de la familia, también lo recorren balcones sencillos; el tercer piso goza de las mismas características.

La casa es un majestuoso ejemplo del barroco poblano, así su fachada elaborada con ladrillo, está decorada con azulejos de talavera de distintos colores que representan figuras humanas, una de las teorías de la construcción asegura que los azulejos fueron importados de la India, también dice que cada figura humana contiene en su iconografía símbolos y significados diferentes. A simple vista se deduce el sincretismo de la cultura prehispánica oriental y la cultura española occidental.

La casa fue construida originalmente como casa habitación, sin embargo, al no ser habitada tuvo múltiples usos, así como: Almacén de hilados, comercio “El famoso 33”, almacenes “la Ciudad de México”, también fue el primer cine de la ciudad, “El Lux”, en dos ocasiones fue hotel, “Hotel Francia” y “Hotel Monterrey”, boliche, peluquería “La imperial”, dulcería “Salambo”, “Foto Puebla”, dos veces casa de huéspedes, óptica “Turati” y el periódico” La Opinión”.

Actualmente el inmueble pertenece a la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. La BUAP adquirió la casa el 11 de diciembre de 1983 para más tarde inaugurarla como el Museo Universitario, el 10 de diciembre de 1987.

CASA DEL QUE MATO AL ANIMAL

Al pasar frente a la casa no. 201 de la avenida 3 Ote. es recomendable detenerse para admirar la interesante construcción y que guarda la siguiente leyenda. 
Este inmueble perteneció al señor Pedro de Carvajal, la vida lo había colmado de grandes fortunas y respeto, pero esta le arrebato lo mas preciado que poseía, a su hermosa y joven esposa que murió cuando daba a luz a su segundo hijo varón.

A su hija de 15 años de edad, los jóvenes de la nobleza la seguían y los plebeyos le dirigían miradas de admiración a su belleza, pero todos eran indiferentes para ella. 

Una vez cuando todavía no oscurecía, se apareció un monstruo en una fiesta ante el terror de todos los presentes, dirigiéndose hasta la casa de Carvajal, donde se comió a su hijo que se encontraba jugando mientras que su hija Teodora se encontraba en amena charla con su enamorado. 

Al darse cuenta el señor Pedro de esta tragedia ofreció grandes riquezas a aquel que capturara a la bestia, transcurrió el tiempo y un día que había una fiesta hizo su entrada triunfal el novio de Teodora montado en un brioso corcel dirigiéndose a la calle de la citada casa para colgar la cabeza de la bestia. 

Se cuenta que el señor Virrey de la Nueva España lo nombró noble, por su hazaña y obtuvo la mano de Teodora.